lunes, 5 de octubre de 2009

UNA PETIT MORTÉ CINEMATOGRÁFICA


¿Exagerado el título de esta columna? Quizás. Muchos podrán comentar que esta calificación que de entrada le doy a "Batman: The Dark Knight" es propia de una cinta como "El Padrino", "Sueño de Fuga" o "La lista de Shindler". Y sí, tienen razón.


Tan es así, que los críticos a nivel mundial, fanáticos comiqueros y cinéfilos aguerridos que han podido ver la nueva cinta del murciélago coinciden en tres cosa: es la mejor cinta basada en un cómic realizada hasta el momento; una de las mejores secuelas de la historia, inclusó mayo que la segunda parte de "El Padrino" (chequen la página de imdb.com para que me entiendan); y la actuación de Heath Lender vale su peso en oro, posicionándose al lado de entes sádicos del séptimo arte de la talla de Hannibal Lecter, Terminator, Freddy Krueger y Vito Corleone.



A estas conclusiones, se añaden muchas más. La más significativa es, quizás, el hecho de que la película se traduce a un excelente thriller policiaco, que si no fuera por que su protagonista usa un disfraz de murciélago, la audiencia no sabría que está viendo un filme basado en un personaje de ficción.


Los hermanos Nolan y David S. Goyer han ido un paso más allá de lo que podemos entender como película de superhéroes. Incluso, más allá de lo que, nosotros mortales, podemos entender como película de entretenimiento. De hecho, le han dado una nueva dimensión y un nuevo significado, algo que ya se apreciaba desde "Batman Begins".


Los tres han creado un guión sólido, inteligente y maduro. Tres calificativos que juntos difícilmente pudieramos adjudicárselos a una película de encapuchados y villanos de cómic, sin originar la disparidad de opiniones entre el público y la crítica. "The Dark Knight" es un caso único de unanimidad en crítica, ya que es complicado, después de ver la cinta, no volcarse en halagos ante una propuesta tan seria, adulta y profunda, y a la vez tan tremendamente eficaz en su vertiente más comercial. Por que de que entretiene, entretiene, y de qué manera.



En efecto, se trata de un thriller policiaco cargado de connotaciones morales, así como de la delgada línea que divide la cordura con la locura, el bien y el mal, el villano del héroe.


La trama camina con una delizadeza invisible, con una maestría pocas veces vistas. Desde que en la pantalla se visualzian los logos de las respectivas casas productoras, y ahsta el final de los créditos, el cerebro del espectador funciona a cada minuto sin dejar descanzo alguno. No existe el clásico bajón en la narrativa, la persida de tensión o las escenas de relleno.


Y en una cinta de tres horas es mucho, mucho pedir. Nolan y su equipo calculó cada milímetro de los cuadros para presentar a los espectadores una fábula bastante compleja (al estilo del mejor cine noir) que se srive como pocas, del factor sorpresa que ha estado ausente en el cine en este nuevo milenio.


El tratamiento, como es de esperarse viendo el camino que forjaba la pasada "Begins", es oscuro, complejo y muy psicológico, dual. El tener en el guión a una mente perturbada como la de Bruce Wayne / Batman es de por sí rico en estructura y fondo. Si a esto añadimos a un sádico personaje como el Joker y un anntihéroe como Harvey Dent, era obvio que el resultado se sienta complejo para el espectador, quién no deja de sudar durante toda la cinta.



Las actuaciones no podían estar más que excelentes. Christian Bale y Maggie Gyllenhall tienen buena química y continúan creciendo como los grandes actores que son. Sir Michael Caine, Gary Oldman y Morgan Freeman otorgan un aire de película seria y respetable con actuaciones de soporte muy bien estructuradas y que matizan aún más la genialidad total de la obra. Aaron Eckhart como "Dos Caras" reinvindica al personaje y demuestra con eficacia la balanza entre ser un héroe y vivir lo suficiente para verse convertido en un villano.


Pero sobre todo, hay que destacar la extraordinaria interpretación del malogrado Heath Ledger, que logra lo que pocos pueden: hacer que olvidemos al actor y veamos al personaje. El Joker de Ledger es pura maldad. Es repulsión, es sadismo, es la locura en su máxima expresión y en efecto, va más allá del colorido Nicholson en el "Batman" de Burton (aunque no existe punto de comparación a mi aprecer). Produce temor y perturba los sentidos de la audiencia. Es el caos en una ciudad (y en una película) que le brinda la oportunidad de desatar su crueldad, su demencia y su inmoralidad. El villano del nuevo milenio.


Finalmente, de aplaudir es que no existen excesos de efectos especiales, más sí de creatividad. La trama en sí engancha tanto, que poco importa la cantidad de golpes que reparte el murciélago, los gadgets con lsoq ue nos deslumbrará o que llevemos más de dos horas en el mismo asiento. Ahora lo que importa es el fondo y no la pirotécnica; los psicología de los personajes y no su caracterización; la resolución de los hechos y no la espectacularidad con la que se resuelven.



Esto y mucho, mucho más, es "The Dark Knight", la primera joya y la mejor cinta en lo que va del año. Innegable futura ganadora de premios, vencedora de récords taquilleros, aplaudida mundialmente y, le duela o no a Spiderman, Iron Man, Superman y Hulk, la mejor cinta de superhéroes que se haya creado hasta el momento. Para que la superen: difícil.



Fuente: mundocine.portalmundos.com


Trailer:

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