
Continuando con la introducción que hice para la hiperealista cinta de Haneke, "Funny Games", parece prudente seguir recomendando y criticando aquellas Obras de Arte (sí, con mayúsculas) del séptimo arte que, si bien muy pocos hemos tenido la enorme oportunidad de presenciar en una sala de cine o en la comodidad del hogar, la gran mayoría desconoce de la existencia de esos "géneros malditos", por nombrarlos de una forma, que pocas veces se comercializán ante las grandes masas.
Recapitulando: géneros muy lejanos a las grandes audiencias como el goth, trash, mondo, gore, "de culto", clase "B", exploitation y el renovado "grindhouse" (dos cintas de dudosa calidad exhibidas en una misma función); o aquellos más cercanos y al alcance de todos, pero olvidados por los videoclubes y las distribuidoras, como el cine de otras latitudes, el cine de auteur, la ópera-rock, el Dogma 95 o el original cine independiente.
Precisamente, de este último (aunque por momentos parece un listado extraño de todos los anteriores), se desprende una de las mejores cintas que cualquier amante del cine debería ver en algún momento de su vida. Más que de un "género maldito", esta rareza fílmica es obra de un "genio maldito", incomprendido, algunas veces sobrevalorado, pero siempre excelso y fascinante. Su nombre: David Lynch. El objeto de culto: "Eraserhead" ("Cabeza borradora").
Nos encontramos ante el primer largometraje de Lynch, estrenado en 1977 y con el desconocido Jack Nance como protagonista. El "enfant terrible" de Hollywood iniciaba su carrera cinematográfica con un filme experimental, onírico y perturbador que, hasta la fecha, consigue naúseas y dolores de cabeza por igual, pero que no deja indiferente a nadie.
Quizás lo más interesante de la película sea el hecho que no presenta una trama convencional, con sus respectivos elementos de estructur ay fono (redobles para los psicólogos), sino que desarrolla una historia que recorre sin lógica alguna el mundo de lo real y lo fantástico, de lo blanco y lo negro (como su manufactura), del sueño y la realidad. En pocas palabras, este experimento artístico se puede calificar con una sola palabra: pesadilla. Lynch trata de adentrarse al mundo de los sueños de una forma grotesca y que, sin lugar a dudas, lo consigue con creces.
Filmada a lo largo de seis años, debido a que a nadie le interesaba el proyecto- finalmente, con el apoyo del American Film Institute, su amigo Jack Fish y la actriz Sissy Spacek, Lynch echaba andar su ópera prima-, la sinópsis de "Eraserhead" es una de las grandes incógnitas del séptimo arte. La historia se desarolla en un sórdido entorno de decadencia industrial, alrededor del ténue personaje de Henry Spencer ( Jack "sólo-me-conocen-en-mi-casa" Nance), un hombre retraido, nervioso y oscuro que trabaja sin camino alguno en una rústica imprenta de la que decide "estar de vacaciones".
Su vida parece vacía y tranquila hasta que se reencuentra con Mary "X", una ex novia que le invita cenar en casa con sus padres. El protagonista se entera en tan extraña cita alimenticia, quela chica ha dado a luz a un grotesco ser después de un parto anormal y doloros, situación por la cual se ve obligado a casarse.
A partir de ese momento, la vorágine de imágenes que Lynch presenta al espectador van más allá de cualquier calificación crítica que un experto pueda darle. Es mejor cerrar los ojos y recordar la pesadilla más enferma que hallamos tenido en nuestras vidas. Así fue el inicio de un genio. Así se creaba verdadero arte. Lynch llama a la película su "Historia de Filadelfia" refiriéndose al hecho de que quiso reflejar los temores, la locura y la ansiedad que experimentó cuando vivió en dicha ciudad.
Exponente perfecta del surrealismo más puro - en la línea de "Un perro andaluz" y un largo etcétera en la filmografía de Lynch-, ni siquiera el propio director conoce el significado entero de su primera obra, ya que, de acuerdo con él, esta tarea le corresponde a la audiencia, al espectador y por que, en realidad, carece de un significado concreto (como cualquiera de nuestros sueños). Esto hace necesario maravillarse ante una obra independiente por necesidad pero genial desde su génesis. Cortesía de su videclub más cercano.
Justo cuando uno como mole, mariscos u otros alimentos pesados por las noches; sufre de estrés, nerviosismo o simplemente tuvo un mal día, no existe mejor remedio para perder la única oportunidad que tenemos para recuperar la tranquilidad ausente (un buen sueñito, pues), que ser víctimas de una pesadilla. Pero, ¿qué es una pesadilla?
De forma sencilla (y de acuerdo con la propia Wikipedia), es estar atrapado en un laberinto de angustia imaginario...¿o real? Mounstruos, jefes iracundos, suegras parlanchinas, vacíos enormes o repetitivas escenas, pueden ser los protagonistas de tu peor sueño. Si los psicólogos dicen que las pesadillas trabajan principalmente en la parte emocional del ser humano, quizás el mejor calificativo para "Eraserhead" sea una cinta de Dante: "Perded toda esperanza todo aquel que ingrese aquí".
Trailer:




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