lunes, 5 de octubre de 2009

LA VENGANZA EUROPEA


"And the Oscar goes to...". Esta frase la tenemos grabada en nuestra mente año con año. Con pésimas traducciones al español de parte de nuestras cadenas televisivas, cada año, a finales del mes de febrero, presenciamos los premios más publicitados en cualquier industria artística en el mundo: los premios Oscar. La noche de gala inunda nuestras pantallas, las estrellas desfilan derrochando "humildad" y vistiendo diseños exclusivos de Versace y Dolce. Más de tres horas escuchando discursos eternos agradeciendo a la abuelita, al profesor de la primaria y hasta el perro. Una gama de filmes de dudosa calidad pero presentados como "obras de arte".


Pero ¿realmente el Oscar premia a lo mejor del cine actual? Comparando la ceremonia con los mexicanisimos Tv y Novelas, el glamour de antaño que rodeaba al séptimo arte se pierde en la supuesta meca del cine que es Hollywood. Pastiches que simulan ser artistas, artistas que simulan ser estrellas, estrellas que simulan ser dioses, y, al final, seguimos "disfrutando" una entrega de premios a lo más predecible de la industria.


Siendo realistas, aún quedan esperanzas para reconocer el buen cine, el cine de arte e independiente, las ideas frescas y sobre todo, las internacionales (recordemos que Oscar sólo galardona el "cinema made in US"). Estas esperanzas las vivimos del otro aldo del charco: el Festival de Cannes, el Festival Internacional de Cine de Berlín (Berlinale) y la Mostra de Venecia. Esta última, culminó su edición 2007 el pasado 8 de septiembre.

¿Qué tienen los festivales de cine europeos, que los norteamericanos no? Sencillo: glamour y buen cine. Venecia galardona a lo mejor del cine internacional desde 1932 y se lleva a cabo en el Palazzo del Cinema de Venecia. A pesar de que el festival es anual, está enmarcado dentro de una exposición internacional de las artes denominada como Bienal de Venecia, la cual se celebra cada dos años en la ciudad italiana.


Es curiosos recordar que la primera película proyectada en el festival haya sido una obra cumbre de la ciencia ficción: "Dr. Jekyll and Mr. Hyde" de Rouben Mamoulian. A falta de galardones, el público presente decidió que el mejor filme del año era "El camino de la vida" de Nikolaj Ekk. Así iniciaba la historia de uno de los festivales de cine más reconocidos en el mundo. Verdaderas estrellas llenaban la pantalla y los pasillos del Hotel Excelsior (primera sede del festival), entre ellos, Greta Garbo, Clark Gable, Ronald Colman, Joan Crawford y Vittorio De Sica.

Este año, como ha sido la tendencia en los festivales de cine actuales, Ken Loach, Ridley Scott, Spike Lee, Paul Haggis, Takeshi Kitano, Paolo Franchi y Ang Lee, fueron sólo algunos de los directores más interesantes del festival, gracias a sus propuestas visuales. Como ya es costumbre desde hace poco menos de diez años, la presencia latinoamericana, en especial la mexicana, se hizo presente en las categorías concursantes. Los mexicanos Rodrigo Plá (de ascendencia uruguaya) y Rodrigo Prieto, demostraron que nuestro país cada vez tiene más talento para exportar y artistas comprometidos con su obra y pensamiento.


Es normal que nuestros cinefotógrafos sean solicitados por los directores más importantes del mundo, como es el caso de Rodrigo Prieto, que esta ocasión entrega una delicia visual en lo nuevo del sobrevalorado director taiwanés Ang Lee, "Lust, Caution". Un thiller erótico al extremo, en manos de Prieto, permite que lo explícito de las imágenes mostradas, se dejen en segundo término, retratando con ternura y pasión, los cuerpos desnudos, en un ambiente de film noir, evidente homenaje a las primeras películas proyectadas en la mostra.

Finalmente Rodrigo Plá se declaró "sanamente emocionado" después de que su largometraje "La zona" ganara el León del Futuro a la mejor ópera prima en la 64 Mostra de Venecia. La película participó en la sección paralela Jornadas de los Autores, y antes de llevarse el León del Futuro recibió el premio Cinema Veniré a la paz y la diversidad, un premio colateral del certamen. El filme protagonizado por los actores mexicanos Daniel Giménez Cacho y Daniel Tovar y los españoles Maribel Verdú y Carlos Bardem, narra la trágica incursión de tres ladrones en una urbanización de lujo tras cuyos muros impera la pobreza.


Venecia es la sede de la "venganza europea" en el cine, venganza en contra del star-system, en contra de los blockbusters y las grande industrias. Quizá en unos años nosotros le demos más significado a "la venganza de Moctezuma" y nuestro festival de Cine de Guadalajara, el cual cada vez se posiciona como un festival de tipo "A". No cabe duda que "The Bride", la musa de Tarantino en Kill Bill tenía razón: "la venganza es un platillo que se sirve mejor frío", y en bandeja de plata, o de carrete de película. Delicioso.



Spot de 'Nastro Azzurro', patrocinador de la Mostra:


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