lunes, 5 de octubre de 2009

EL REGRESO DE UN GRANDE ¿NECESARIO?


Es por todos conocida la tendencia de los estudios y las distribuidoras cinematográficas de posicionar estratégicamente sus filmes más aparatosos de acuerdo a las temporadas del año. La favorita de fans, directores y empresas, es la temporada de verano. Ya sea por las vacaciones, el calor que obliga a ir al cine o por que el primer blockbuster como tal, "Jaws" de Spielberg, se estreno en esta época allá por los años setenta.


Y es precisamente este "Rey Midas" del celuloide, el que regresa este verano para conquistar las taquillas a nivel mundial con el "esperadísimo" regreso de uno de los eprsonajes más icónicos de la historia del cine: el arquólogo Indiana Jones. Al igual que Rocky Balboa, John Rambo, John McClane y, próximamente, Conan el Bárbaro y Axel Foley, los fans de Indy al rededor del gobo se plantearon la pregunta obligada ¿En verdad valdrá la pena la película?



Después de 18 años en su hechura y con un guión final de David Koepp, la respuesta a la pregunta la dio el mismo George Lucas (creador del personaje) en conferencia de prensa: "La gente cree que será la segunda venida de Cristo. Por favor, ¡es sólo una película!". Y nadie mejor que Lucas para englobar el resultado final de "Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull": efectivamente, no e suna obra de arte, pero de que entretiene, entretiene. Y de que forma.


Mucho se ha hablado de lo fantasioso de su trama (SPOILERS) y la inclusión del arqueólogo en un relato de ciencia ficción tan descabellado como posible. Nadie duda que Spielberg y Lucas son los "entertainers" más grandes que han dado el cine. Sus películas lo constatan. De esta forma, la puesta en escena de Indy con alienígenas, el área 51, poderes sobrenaturales y efectos especiales a raudales, era de esperarse. (FIN SPOILERS)



La cinta cuenta con un montaje perfecto (quien mejor que Spielberg), actuaciones decentes, efectos especiales imprecionantes, música deliciosa, y la energía suficiente para tener al espectador dos horas y media al borde del asiento. Quizá muchos no estarán de acuerdo conmigo pero aquí, la historia es lo de menos. Es muy raro que un blockbuster embone al 100% un buen guión, sin incongruencias, con efectos especiales decentes. El que sepa alguno, que me lo haga saber, por favor.



Y aquí, Indy nunca se ha salvado de este stigma. Las entregas previas contenían elementos sobrenaturales y hasta cierto punto, absurdos y cienciaficcionarios: los espíritus malignos que viven dentro del Arca de la Alianza; las piedras malignas de Kahli y la sangre que al beberla, saca lo más malo de uno; o el Santo Grial que ofrece vida eterna. Quien diga que estas historias son más "reales" que una calavera de cristal proveniente del espacio exterior que alce la mano.


Recordemos el por qué de la existencia del arqueólogo: pura diversión y homenaje a los seriales de tipo B. Entretenimiento puro. Lo que mejor saben hacer Spielberg y Lucas. Es por esta conciencia, que uno debe ir al cine preparado todos los veranos a ver películas que cumplen con el objetivo primigenio del séptimo arte, valga la redundancia: entretener. Y la cuarta parte de las aventuras de Jones lo cumple mejor que ninguna otra.



El único error garrafal con el que cuenta la peli, es la nula investigación que el guionista realizó al redactar el guión, y por lo cual, pude resultar ofensiva para la cultura peruana (donde se desarrolla la mayoría de la acción) al confundir a Cuzco con Nazca y decir que el mexicano Pancho Villa hablaba quechua. Risas.


Fuera de las lagunas narrativas (mayas-ninjas y aliens salidos de los X Files), la cinta rescata la nostalgia de antaño con una excelente química entre Ford, Allen, Labeuf, Blanchett, Spielberg, Williams, Lucas y obviamente, el público. Arrasa en taquilla, emociona, revive nuestra infancia, homenajea al género de aventuras, divierte y aleja de los problemas y el estrés diario. En resúmen: lo que un blockbuster debe hacer. Welcome back, Indy.



Trailer:


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