
Aplausos, alegría, un respiro, emoción, algunas lágrimas y sobre todo, mucho respeto. Estas sensaciones y acciones me invadieron una vez finalizada la proyección de la fántastica (cinemática, narrativa y socialmente hablando) "El viaje de la nonna" de Sebastián Silva, un filme que no es lo que parece, o como su frase promocional reza: "una comedia para llorar y un drama para reir."
Quizás para muchos este singular viaje pueda sentirse vacío o incluso convertirse en una película intrascendente, pero teniendo en cuenta la idea fresca del guión de Antonio Armonia y Mariana Gironella y la enorme labor de producción, esta película da el banderazo de inicio como la mejor película de lo que va en este 2008. Es poco tiempo, lo sé, pero como se ven las propuestas para este año, no cabe duda que la nonna se posicionará en el subconciente del cinéfilo mexicano como un productor original, digerible y sin moralina de tarjeta Hallmark.
La Nonna, una Ana Ofelia Murguía que impresiona y divierte a la vez, es encontadora pero a la vez terca. De un tiempo a la fecha se le ha metido en la cabeza el querer concoer Italia, el país de origen de su marido fallecido hace algunos años. La enorme familia de la nonna sabe que viajar con ella sería peligroso además de caro y cansado debido a los cuidados que requiere gracias a su falta de memoria constante (un tipo de Alzheimer).
Es aquí cuando uno de los hijos, cineasta con aspiraciones de autor, propone fingir el viaje: construir una Italia con escenarios, objetos, comidas, vinos y habitantes falsos. Los resultados de esta idea, son alucinantes.
Esta fábula moderna permite alejarnos de las clásicas retóricas del tipo "¡viva la familia!" u otros chntajes televisivos. Más bien nos ofrece un emotivo mensaje de lo importante que es la familia dentro de la ideosincracia mexicana, o de lo importante que debería ser en estos días. Como su director debutante la define: "es una película hecha para y por todos.Hacer una película es ver a quién invitas a tu fiesta." Y tal parece que esta fiesta analtece los valores familiares y el amor al cine, además de que se ve que todos se la pasaron increíble.
"El viaje de la nonna" presenta un cuadro de actores que muchas producciones nacionales ya querrían: Martin Altomaro, Julio Bracho, Rodrigo Murray, Ximena Ayala, Alejandra Gollas, Veronica Langer, Cecilia Suárez y Enrique Arreola, todos encabezados perfectamente por Ana Ofelia Murguía, demostrando que las mejores actrices son como los buenos vinos.
Para los más clavados, quizás los personajes que presenta la película se sientan desibujados (el hijo alcohólico pero amoroso, la hija mala-leche, la nieta semi lesbiana), haciendo del mensaje de redención familiar parezca flojo y poco efectivo. Pero a final de cuentas la familia es un solo personaje. El valor de esta película (sin sonar a excusa) es ver a la familia como una sola fuerza creadora y solidaria, en lugar de perder tiempo en explorarlos como individuos.
Totalmente recomendable, definitivamente entrañable. Los cinéfilos de hueso colorado quedarán atrapados por la infinidad de referencias metafílmicas que salen en el filme ("The Godfather", "La vita é bella", "Il Postino", "La Stada"). Una peli de muchas lecturas, que complacera hasta a los más exigentes, pro que más allá de si es profunda o no, es sumamente entretenida.
Trailer:



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