miércoles, 7 de octubre de 2009

DE PALOMITAS, FX, BOSTEZOS Y OTRAS COSAS

Nos encontramos en un verano un poco extraño. No sólo por las elecciones que cada vez se vuelven más surrealistas; o por el clima tan loco en nuestro Estado que oscila entre lluvias que parecen monzones y un calor selvático bochornoso. Lo que nos atañe en este apartado es el cine y este verano no es la excepción para hablar del desequilibrio que engloba a los blockbusters más fuertes de la temporada.

Hasta el momento, pocas películas se merecen una crítica extensa en este espacio, la prueba más grande fue la semana pasada con “Up”, deliciosa audiovisual cortesía de Pixar y que se alza como lo más interesante de esta temporada. Por eso, es necesario recapitular cómo van las pelis palomeras en su impacto en taquilla, público y crítica.

La primera de ellas debe su éxito al libro homónimo de Dan Brown que le da nombre, “Ángeles y demonios”, cinta que mezcla la religión, el suspenso, el cine de detectives y un toque de ciencia ficción, medianamente orquestados para entregar un producto entretenido a secas y sin muchos objetivos fuertes para con la audiencia. Mientras que el libro se siente frezco y, en el tenor de las otras novelas de Brown, ofrece una clase de historia disfrazada de intriga, la cinta dirigida por el sobrevalorado Ron Howard se queda en un “ya merito”, que, sin embargo, cumple con el cometido de hacer pasar al espectador un buen rato.

Esto, de entrada, es el punto más grande a favor de la adaptación fílmica. Contraria al “El Código DaVinci”, la cual trataba con mucho rigor pero poco resultado apegarse al libro y terminó siendo incomprendida por muchos críticos y espectadores, “Ángeles…” opta por enfocar sus escenas en la acción, el suspenso, la adrenalina y la producción de arte que en el trasfondo de la historia en donde situaciones como la Purga, Los Illuminatti, y lo billetes de 1 dólar son sólo un mínimo elemento de lo que Brown propone en el símil novelístico: interesar al público para leer un libro.

Mientras que con “El Código…” tanto Brown como Howard lograron que la gente viera la representación de la última cena de forma diferente y pudiera decir algo más al momento de escuchar la palabra “Santo Grial”, con esta nueva película pareciera que el público sólo recibe una carga de adrenalina necesaria en un Blockbuster veraniego, la cual no tendría el mismo efecto de no ser por la extraordinaria banda sonora a cargo del maestro Hanz Zimmer (Gladiador, Piratas del Caribe), sin duda, lo mejor de la película. Recomendada para quienes quieren pasar un rato después del estrés del trabajo.

De los ángeles, nos pasamos a otra raza extraña de seres ajenos a los humanos: los mutantes. Declarada como la obra maestra del cine de superhéroes de la nueva época, al “X-men” de Bryan Singer le siguieron dos secuelas más. Mientras que la segunda logró superar a su predecesora, la tercera le quedó mucho a deber a los fans, sobre todo, a aquellos que querían saber más sobre el pasado de Logan, mejor conocido como Wolverine.

El próximo paso en la franquicia era obvio y Marvel lo sabía perfectamente: era necesario hacer un spin-off del personaje. Varios años de producción, un casting polémico y una absurda copia pirata filtrada después, hacen de Wolvie una de las cintas más esperadas del año pero, ¿realmente cumple? De nueva cuenta, podríamos decir que se queda en un termino medio con mucho condimento pero poco sazón.

Tomando los orígenes del mutante de los cómics de Frank Miller y sobre todo del “Origins” de 2001, el director Gavin Hood entrega a los fans una cinta regular en la que los mutantes se pierden con apariciones fugaces y fuera de lugar, desaprovechando a clásicos como Blob, Bradley “Bolt” y sobre todo Gambito, y se sustituyen por otros incluidos con calzador como Cyclops, Emma Frost y Deadpool. En el apartado de efectos especiales la cinta se siente convencional, con escenas un poco parcas y otras de verdadera pirotécnica como la genial secuencia del helicóptero.

Fuera de eso, la cinta se rescata por sus únicas dos virtudes, claro está, en el apartado histriónico: Hugh Jackman como Logan y Liev Schreiver como Víctor Creed. Ambos actores nutren a sus personajes de un carácter animal admirable que evoca a los comics viejos de la Marvel en donde ambos mutantes se enfrentaban, con el conocimiento de ser medio hermanos.

Sus caracterizaciones y el apego a sus personajes en tinta, hacen de la cinta un verdadero festín de referencias a los cómics, un compendio de “easter eggs”, mucha testosterona y el cometido de entretener cumplido a la perfección. Recomendada para los action-man, lo comedores compulsivos de palomitas e incluso para las mujeres, que disfrutarán el banquete de torsos desnudos en pantalla.

Y de los personajes ficticios nos brincamos a los históricos, peor que a la vez son ficticios. ¿Qué pasaría si las obras y habitantes de un museo se volvieran realidad todas las noches? Una idea interesante, sí, sobre todo para aquellos que disfrutamos de un museo como niños y nos gustaría hablar con Einstein o ver un dinosaurio.

Esta es la premisa que propone “Una noche en el museo 2”, llevando su idea original a términos digamos, más ambiciosos. Siguiendo el sorpresivo éxito de la primera entrega, el mismo equipo creativo se embarca en una de la batallas “más grandes que la humanidad jamás conocerá” en el complejo de museos del Instituto Smithsoniano.

A pesar de que era obvia una segunda parte y la idea podía dar para mucho, y más aún que esta segunda parte es en verdad entretenida, su mayor problema es que se siente muy “gringa” y patriotera al presentar gags muy obvios, personajes netamente norteamericanos como Al Capone, Jeddeddiha, el General Custer, Teddy Roosevelt y Abraham Lincoln, ajenos por completos a la cultura de otras naciones, lo que hace de la cinta una serie de referencia históricas a un país que palidece precisamente de su historia y una sucesión de bromas simplonas que de no ser por el talento de grandes cómicos como Robin Williams, Ben Stiller, Steve Coogan y sobre todo Hank Azaria y Amy Adams (un diamante en bruto), la cinta caería en el olvido palomitero.

Ante esto, si se trata de una película familiar más enfocada a los niños ¿por qué estos no la encuentran atractiva y prefieren jugar en la sala de cine? Recomendada para los que gustan de las payasadas de Stiller o conoce realmente de historia y está abierto a reírse de la estatura de “Napi”, chistes referentes a la brigada Tuskegee, Amelia Earheart o “El pensador” de Rodin.

Hasta este momento, pareciera que el guión es lo menos importante en esta temporada de estrenos y que la envoltura cuenta más que lo de adentro. Una costumbre que sin lugar a dudas envicia cada vez más a Hollywood. Sin embargo, las seguimos consumiendo y mientras estas sigan entreteniendo y cumpliendo con hacer que la gente se olvide de sus problemas por dos horas, seguirán siendo una delicia para la mente fantástica del ser humano.

Al menos, esto nos espera de “Harry Potter 6”, “Transformers 2”, “Terminator Salvation”, “G.I. Joe” y “Land of the Lost”. Y no, no crean que me he olvidado de Star Trek, a mi parecer, después de “Up”, lo mejor de este verano. Para eso, esperen próximamente una página sólo para esta cinta.


Trailer de 'X-Men Origins: Wolverine':

No hay comentarios:

Publicar un comentario